Raquel Fernández Rodríguez. Trabajo con menores en SERCADE

Raquel Fernández Rodríguez. Trabajo con menores en SERCADE

Tengo 36 años y soy de Vigo. Llevo en Madrid 3 meses justos desde que comencé aquí. Hace un par de años atrás estuve viviendo en Madrid 7 años.


Raquel, ¿Puedes hablarnos sobre tu formación?

Claro que sí. Estudié Pedagogía y un Máster en Dirección de Recursos Humanos, aunque mi formación y trabajo siempre han estado relacionados con el ámbito social y en concreto con menores. Soy educadora social, la educación social tiene muchos ámbitos de actuación, muchísimos colectivos con acciones diferentes pero desde siempre me he centrado en menores. 

La formación para mí es clave y esencial para descubrir, asimilar y asentar conocimientos para llevarlos a la práctica. Muchos cursos relacionados con el ámbito social, con estrategias y herramientas de intervención educativa, escenarios de intervención, manejo de conflictos, dirección de centros de servicios sociales que se complementan con experiencia en recursos de acogimiento residencial (como el centro actual), centros de atención terapéutica para menores con problemas de conducta o centros de primera acogida, cada uno con sus particularidades y un deseo de seguir con ilusión, de transmitir entusiasmo y continuar ofreciendo esa protección al menor para una plena integración social. Es interesante destacar nuestra función de atender, educar, acoger y acompañar. 


Mis primeras prácticas en la universidad fueron con menores, centro de día y a partir de ahí toda la carrera profesional y formación exclusivamente dedicada a menores. Puede sonar restringido pero es algo que me apasiona, me ha encantado desde siempre y siempre lo he focalizado a este sector.

¿Por qué esta dedicación tan focalizada en menores?

Yo creo que siempre me atrajo este tema y en el momento en que ya inicié las prácticas y la vinculación fue genial, me vi super cómoda haciendo lo que hago, o sea que realmente forma parte de mí. Es como una pequeña parte de mi vida pero claro es la vida profesional pero se mezcla muchísimo con la vida personal. La implicación es distinta cuando haces algo que te agrada y los objetivos y los logros creo que son siempre mucho mejores. Desde siempre he tenido una implicación absoluta. 

¿Cómo llegas a SERCADE?

Un poco por casualidad. Cierto es que mi experiencia laboral siempre ha estado un poco mezclada también con descansos, para desconectar, y luego retomar otra vez con más energía otros puestos de trabajo, otros lugares y entonces cuando descubrí la oferta indagué un poco más sobre SERCADE, vi el sitio en fotos, la información, y me pareció maravilloso. Las instalaciones, el entorno y me dije ¿por qué no volver a Madrid? Siempre estuve muy vinculada y me dije; vamos a hacer una nueva etapa y cuando llegué las primeras impresiones, que aún estoy con ellas, en este magnífico entorno, en pleno Madrid y contar con esto, mira alrededor ahora mismo; un huerto, el proyecto, la vida de los frailes, el centro de menores… Al final hay una mezcla, unas interrelaciones, estamos todos relacionados, se le puede sacar tanto provecho y es magnífico, lo piensas y dices; adelante; son todo ideas ahora, que requieren mucho tiempo para llegar a ponerlas en práctica y también enterarme un poco de cómo están funcionando.

 

 

Nosotros podemos contar con el huerto, ahora mismo tenemos a uno de los niños que está viendo otras realidades, que las tienen muy cercanas, otros estilos de vida, y que eso no sucede en todos los centros de protección, aquí hay una particularidad muy concreta, y es el entorno, las realidades, los estilos de vida, las mezclas, distintas personas, que se pueden apoyar, colaborar… aquí se produce un beneficio mutuo por todos los lados. 

¿En qué consiste el proyecto?

El proyecto se basa en un acogimiento residencial de menores, en concreto de 12 y el objetivo es buscar el beneficio absoluto del menor, compartir con ellos experiencias, y enfocado a un acompañamiento total e integral del desarrollo de todo el menor. Estos niños vienen de distintos contextos, por norma se trata de familias desestructuradas, sin habilidades, sin herramientas, son menores muy dañados, vienen de ámbitos como negligencia, abandono, desamparo, están en una situación de riesgo extremo. No es la mejor para ellos; no disfrutan, no se desarrollan personal ni profesionalmente, necesitan oportunidades de crecimiento, de adaptación, y aquí intentamos mejorar, mantener el vínculo y trabajar con las familias.

Y, ¿Tu trabajo en qué consiste?

Mi papel en este proyecto consiste en primer lugar en comprender la esencia, por lo que voy viendo me gusta y en continuar la acción iniciada aquí. Vengo con entusiasmo, con ilusión, y con mucha fuerza, con muchas ideas, algunas ya existen, otras hay que reforzar, otras se pueden mejorar, y vengo para aportar. Mi papel aquí no deja de ser el formar parte del equipo educativo que ya está creado, ayudar, aportar, y mejorar. Energía, yo soy muy nerviosa, y me gusta crear y ver que funciona y que los objetivos que nos proponemos con los menores se van consiguiendo. Sigo la misma línea educativa y vengo a reforzarla, a dar otra visión desde fuera. 

 



Siempre es muy positivo cuando alguien viene externo, porque ves las cosas de otra manera, también te influyen las experiencias que has tenido en otros centros, y dices “esto me gustó muchísimo allí, a lo mejor puede aquí encajar” y sí que es cierto que cuando ya llevas muchísimos años, estás como en una rutina, que no digo que esté mal hecha pero quizás desde fuera ves otros cambios. Cuando haces nuevas contrataciones de educadores siempre les digo, cualquier aportación de ideas es bienvenida. Ahora mismo soy yo la persona nueva que está aquí y me digo a mí misma lo que les decía a otros educadores cuando eran contratados. Me interesa una persona externa porque ve las cosas distintas y ahora me lo pregunto a mí misma ¿Qué se puede hacer a mayores? ¿Cómo se puede mejorar esto? ¿Qué beneficios se pueden hacer para aportarles? ¿Qué se puede hacer para que las oportunidades sean mejores y para que los deseos se cumplan? … Para que construyan una vida, digna, feliz, ..

¿Qué te gustaría hacer?

Cuando llegué dije cuántos parques, poder hacer aquí una mesa y en los días soleados estar aquí con los menores, participar en el huerto, que los niños vean cómo se trabaja en el huerto, que es otra realidad, inmigración, que se pueden beneficiar, ver gracias al esfuerzo los beneficios que consiguen, la vida con los frailes, etc.. o sea es un privilegio también contar con ellos, el apoyo que dan. ¿Qué sucede? Que también llega un momento, por la situación actual del covid, que está todo mucho más restringido. Yo hablo mucho con Jesús Torrecilla y me cuenta historias sobre cómo a veces se reunían, hacían comidas o cenas y ahora no se puede, me encantaría volver a eso, a retomarlo, lo escucho y digo yo que esto es fantástico, en definitiva convivencia, vivir, compartir un mismo espacio. Fomentar un clima de alegría, vivir en armonía y disfrutar de todas las posibilidades que tenemos aquí.

Una experiencia que te haya impactado.

Siempre impacta cuando conoces las situaciones, y voy a calificarlas de trágicas, que hay por detrás. Pero en general me sigue impactando la capacidad de estos niños de afrontar su realidad, de superación, es una superación absoluta, hay menores que ya llevan aquí 3 ó 4 años y que te cuentan sus inicios y ves ahora y se ve qué buen trabajo se está haciendo. Una parte es nuestra pero al final son los niños los que están manejando sus propias decisiones, son ellos los que tienen esa actitud que a veces no son conscientes porque pensamos qué importante es el trabajo del educador y así es, pero el niño es el que tiene el esfuerzo, el que tiene la capacidad de adaptación, son ellos los que lo afrontan, nosotros les damos las herramientas, pero no deja de asombrarme, es como la resiliencia y eso me enamora verlo, de ver a los niños y aquí hay casos concretos de una historias pasadas, conflictos, enfrentamientos familiares, adopciones, acogimientos que han cesado, .. y dices ¡qué difícil! ¡qué duro! Y sin embargo están aquí luchando, siguen luchando y están aquí fortaleciéndose y mejorando. Eso me impacta mucho. 

 

 


Háblanos del equipo para manejar este proyecto.

El equipo educativo somos 10 personas entre psicólogos, educadores sociales, trabajadores sociales, y en un clima magnífico. Somos un buen equipo, además está el personal de limpieza, cocina, y esa es otra realidad y también se interactúa con ellos. 

¿En qué consiste el acuerdo con la Comunidad de Madrid?

No es tanto el acuerdo como lo que implica. Una serie de prestaciones de mejora, un protocolo excelente ante situaciones concretas, refuerzo del área de protección, la forma de registrar la información, un seguimiento exhaustivo de cada menor, una atención más personalizada de cada uno de ellos, ese acuerdo nos da unas pautas que seguimos y sobre las que aportamos todo nuestro esfuerzo.

¿Cuéntanos un sueño que te gustaría materializar aquí?

Crecer. No digo que en 3 meses tener otro tipo de centro pero por ejemplo también trabajar en el programa de autonomía cuando cumplen los 18, que a veces es ¿qué sucede? A veces la realidad es triste y es dura, a veces no tienen las mismas posibilidades. A veces en la familia no encuentran el apoyo suficiente. Hay por ejemplo “pisos de emancipación”, cuyo acceso está más limitado, con menos plazas, sería maravilloso contar aquí con un programa en el que se trabaje la emancipación y la autonomía. Mi sueño podía ser este y aumentar, crecer…

Algo muy positivo en este centro es que no se pierde el contacto cuando se cumplen los 18. Me cuentan que los menores que han pasado por aquí luego se sigue en contacto con ellos y es un contacto que no se tiene por qué hacer de manera oficial, pero se sigue y es genial y quiere decir que se están haciendo bien las cosas.

¿Qué te gustaría decir a quienes lean esta entrevista?

Yo le invitaría en persona a conocernos y a charlar. Una vez que se conoce esto no tengo ninguna duda de que nos va a ayudar. Y si nos visita va a encontrar que se trabaja día a día en un entorno excepcional, un trabajo fantástico con los voluntarios, al final las personas necesitamos de personas. Yo les diría; nosotros también te necesitamos, ahora mismo no sé como si con tus medios o con tus características o actitudes, no hablo solo económicamente, las personas nos necesitamos unas a otras, y cuando ves esto, que es un grupo de menores en su casa y pienso que se va a encontrar motivado para decir; ¿qué podría hacer yo aquí para poder ayudar en esta labor? 

 

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